La selección correcta de materiales es clave para lograr una sala eléctrica industrial segura, eficiente y con una vida útil prolongada. Considerar calidad, certificación y resistencia a las condiciones ambientales es esencial desde el diseño.
Factores esenciales para la elección de materiales
- Analiza el entorno donde estará la sala eléctrica: humedad, polvo, temperaturas extremas, riesgo químico o atmosférico y exposición a vibraciones.
- Elige materiales robustos como acero inoxidable, aluminio con recubrimiento anticorrosivo, fibra de vidrio o policarbonato, ideales para gabinetes, paneles y cajas expuestas a ambientes agresivos.
- Usa siempre materiales y componentes certificados bajo normas reconocidas, como NEMA, IP, IEC, UL, o equivalentes. Este respaldo asegura cumplimiento normativo y máxima protección.
- Los cables de cobre siguen siendo estándar por alta conductividad y resistencia, aunque para algunos usos industriales el aluminio puede utilizarse por su menor peso y economía. Asegúrate de que el calibre, el aislamiento y la protección de los cables realmente sean adecuados para la carga y el ambiente industrial.
- Gabinetes herméticos y cajas estancas con sellos especiales protegen contra el ingreso de agua, polvo y sustancias corrosivas, especialmente en industrias químicas, alimenticias o en zonas de alta humedad.
- Utiliza tuberías, prensaestopas y conectores resistentes a la vibración y a agentes químicos, preferiblemente en acero inoxidable o bronce cuando el entorno lo demande.
- Aplica siempre tratamientos anticorrosivos y pinturas especiales en paneles, perfiles y estructuras, según el entorno en que se ubique la sala eléctrica.
- Considera materiales con alto grado de protección mecánica (IK08, IK10) y térmica, capaces de soportar impactos, cambios de temperatura y radiación solar.
- No descuides el aislamiento térmico, sobre todo en salas eléctricas expuestas a temperaturas extremas: paneles prefabricados y aislantes internos ayudan a mantener rangos térmicos seguros y eficiencia energética.
Buenas prácticas
- Realiza siempre un análisis ambiental y de riesgos para definir con precisión los materiales a emplear.
- Escoge componentes modulares y estandarizados para facilitar el recambio, el futuro mantenimiento y las ampliaciones.
- Mantén siempre actualizada una ficha técnica y documentación de todos los materiales y certificaciones instaladas.
- Trabaja con proveedores que garanticen trazabilidad, certificaciones vigentes y soporte técnico en caso de dudas o incidencias.
Elegir bien los materiales desde el inicio es una inversión estratégica que determina la seguridad, eficiencia y duración de toda la sala eléctrica industrial, protegiendo equipos, personal y asegurando la continuidad operativa ante cualquier desafío ambiental o técnico.
