La fabricación de salas eléctricas industriales exige precisión y experiencia, ya que cualquier error puede poner en riesgo la seguridad, la operación y la vida útil de toda la instalación. Repasamos los errores más frecuentes y las estrategias más efectivas para evitarlos.
Subestimar la carga eléctrica
Es uno de los errores más peligrosos, ya que el cálculo incorrecto de la demanda puede llevar a sobrecargas, sobrecalentamientos y riesgos de incendio. Para evitarlo, utiliza herramientas de cálculo y considera el crecimiento futuro de la operación, dejando siempre un margen de seguridad en el diseño de componentes y sistemas de distribución.
Cableado incorrecto o mal dimensionado
El uso de cables insuficientes en calibre, tipo o aislamiento genera caídas de tensión, calor excesivo y deterioro de la instalación. Selecciona siempre cables especificados para la carga prevista, siguiendo normativas vigentes. Considera también factores ambientales y necesidades de expansión.
Uso de materiales no certificados
Los materiales de baja calidad comprometen la seguridad eléctrica y pueden reducir drásticamente la vida útil de la sala. Utiliza únicamente materiales y protecciones certificados y adecuados para el tipo de carga y ambiente donde se instalarán.
Deficiencias en canalización y organización
Una canalización saturada, sin ventilación o mal planificada complica la gestión y provoca puntos calientes. Se recomienda diseñar canalizaciones con capacidad extra, buena ventilación y accesibilidad para mantenimiento y futuras ampliaciones.
Falta de una red de puesta a tierra exclusiva
Compartir la tierra entre varios equipos genera ruidos electrónicos, falla de equipos y riesgos de descarga. Instala una red exclusiva de tierras y verifica que cada tablero y componente esté conectado según especificaciones técnicas.
Ausencia de etiquetado y documentación técnica
No contar con planos unifilares, etiquetas claras o bitácora técnica dificulta el mantenimiento, la resolución de problemas y futuras auditorías. Elabora siempre documentación actualizada y etiquetas visibles de los circuitos y equipos.
Montaje y alineación deficientes
Tableros y equipos mal alineados dificultan la operación y pueden generar fallos prematuros. Monta todos los equipos y accesorios siguiendo las indicaciones de seguridad, garantizando verticalidad, seguridad y accesibilidad.
Ignorar normas técnicas y códigos de color
El desconocimiento de normativas provoca instalaciones ineficientes y riesgos inesperados. Capacita al personal y exige el cumplimiento estricto de todas las normas aplicables, incluyendo la codificación por colores de cables y la correcta selección de aislamientos.
Aplicar estas recomendaciones en cada etapa de fabricación asegura salas eléctricas fiables, eficaces y seguras para cualquier entorno industrial.
